Hace unos 15 años me enteré de que Francisco Varela había traído a Chile un linaje de budismo tibetano llamado Shambhala y que al parecer tenían una visión de la mente que se alineaba con aquello que estaba aprendiendo de Humberto Maturana ....
Un amigo logró organizar un espacio de entrenamiento en meditación con Gustavo Jimenez y en esas maravillosas sesiones descubrí este libro...
Es un buen camino de entrada al budismo o por lo menos para mi lo fue.... me permitió mirarme con nuevos ojos y me acompañó en mis primeros pasos en mi eterno intento de salirme de mi cabeza y encontrarme con la vida que florece allá afuera....
Por ello recomiendo este libro y estoy eternamente agradecido de Gustavo
Para quienes quieran saber más de sobre que se trata realmente el libro.... les dejo algunas citas ...
EL APRENDIZAJE SHAMBHALA es el camino del guerrero de Shambhala, la tradición de la valentía humana. Como ser humano, no tienes miedo de ser quien eres, de una forma auténtica y completa. Tomas los desafíos de la vida diaria como oportunidades para la práctica contemplativa.
Una verdad básica de las enseñanzas de Shambhala es que todos nosotros queremos llevar unas vidas sensatas, dignas y seguras, y eso es posible. Si miramos directamente a nuestra propia experiencia, podemos descubrir la continuidad de un estado vigilante por debajo de las condiciones cambiantes. Esta presencia completa y vigilante nos permite experimentar nuestras vidas de una forma consciente y directa. En el Aprendizaje Shambhala lo llamamos bondad fundamental.
Las enseñanzas de Shambhala reconocen que la verdad de la sabiduría humana innata y la bondad fundamental no pertenecen a ninguna religión o doctrina. Podemos apreciar todos los caminos contemplativos auténticos, ya sea que provengan de las religiones principales, de las artes, o de la espiritualidad nativa. Sin embargo, las enseñanzas de Shambhala reconocen que esta sabiduría solamente surge cuando el aferramiento y la confusión del ego se calman a través de un compromiso continuo con una disciplina contemplativa.
La práctica de la meditación de la atención y darse cuenta, que se enseña en los cursos del Aprendizaje Shambhala, nos permite mirar de una forma precisa nuestro estado mental sin alterarlo. Esta práctica cultiva la apertura hacia nosotros mismos y nuestro entorno, momento a momento. Cuando practicamos la apertura, nuestras vidas pueden ser un viaje por una existencia auténtica y despierta.











Para mí siempre ha sido un misterio cómo encaja en una filosofía como ésta el concepto del guerrero.
El guerrero es valor y autosacrificio, pero también es lucha. Aquellos atributos nos lo acercan a una vida plena y auténtica, en armonía con el resto del mundo, pero el elemento violento intrínseco a la condición de guerrero, ¿cómo contribuye a este estado?
En el Aikido hay una respuesta que es armonizar con la agresión y neutralizarla.
Pero sospecho que la expresión "senda sagrada del guerrero" en el libro que nos comentas tiene otra connotación. Me encantaría que nos hablaras un poco de eso.
Saludos,
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Pedro